venerdì 11 dicembre 2009


Estaba jugando a extender mi único sueño,
mi sangre despertaba en el crepúsculo del día.
Estaba debatiendo entre la gloria y tropiezo,
si era buen amante, tormentoso, callejero.

Estaba despidiendo viejas penas en la vida,
estaba descubriendo el valor de la dulzura,
si era apasionado, o un tonto de atropellos,
si tenía fundamentos o era pura espuma.

La vida dibujó una sonrisa en mi cara,
y en un minuto triste la borró como si nada.

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